Imaginate esto.

Llevás 20 años trabajando en empresas.

Lideraste equipos, gestionaste proyectos, resolviste problemas bastante complejos, ayudaste a empresas a conseguir resultados...

Y ahora decidiste ofrecer todo ese conocimiento como consultor o coach.

Pero alguien entra a tu LinkedIn y lo primero que lee es:

“Coach Ejecutivo | Consultor Organizacional | Mentor | Speaker”

Y abajo, en tu descripción:

“Apasionado por el desarrollo de personas y organizaciones. Acompaño procesos de transformación para potenciar el talento y generar resultados sostenibles.”

¿Y sabés qué?

Podrías cambiar tu nombre por el de otros 500 consultores y el perfil seguiría teniendo sentido.

Y es una lástima.

Porque capaz tenés muchísima más experiencia que otros profesionales de tu sector.

Capaz resolviste problemas por los que una empresa estaría dispuesta a pagarte miles de dólares.

Pero alguien que entra a tu perfil por primera vez no tiene forma de saberlo.

El mercado no puede valorar una experiencia que no sabe cómo interpretar.

Pensá en un dueño de empresa que está teniendo problemas para delegar.

Tiene 30 empleados, pero sigue siendo él quien toma absolutamente todas las decisiones.

Entra a LinkedIn buscando a alguien que pueda ayudarlo.

¿Qué creés que le va a llamar más la atención?

A) Un perfil que dice “Consultor en liderazgo y transformación organizacional”

B) Un perfil donde entiende, en cuestión de segundos, que esa persona ayuda a dueños de empresas a construir equipos que puedan funcionar sin depender de ellos

Fijate que los dos podrían ofrecer exactamente el mismo servicio.

Incluso el primero podría tener mucha más experiencia.

Pero el segundo hace algo bastante importante:

Le permite al potencial cliente reconocerse en lo que está leyendo.

Y eso cambia bastante las cosas.

Porque tu perfil no debería ser solamente un lugar donde mostrás todo lo que hiciste profesionalmente.

También debería ayudar a que las personas correctas entiendan por qué tendría sentido contratarte.

Por eso estuve trabajando en un GPT personalizado que te ayuda a hacer justamente eso.

Le das información sobre tu negocio, tu experiencia y los resultados que ayudás a conseguir...

Y te ayuda a transformar esa información en un perfil mucho más claro y orientado a captar potenciales clientes.

Grabé un video donde lo pruebo desde cero con el ejemplo de un consultor y te muestro cómo podés utilizarlo para optimizar tu propio perfil en unos 15-20 minutos.

Y lo mejor es que te dejo acceso al GPT para que lo uses vos también.

Si sentís que tu LinkedIn todavía parece más un CV que una herramienta para conseguir clientes, creo que te va a servir bastante.