Hay una forma bastante simple de encontrar tus próximas ideas de contenido (que te traigan nuevos clientes).
Y probablemente ya tengas todo el material.
Abrí las notas o grabaciones de tus últimas 10 reuniones con clientes y prospectos.
Y buscá 4 cosas:
1. Preguntas que se repiten
“¿Cómo hago para delegar sin perder el control?”
“¿Cómo consigo que mi equipo tome más iniciativa?”
Cada pregunta puede convertirse en un post.
2. Problemas que describen con sus propias palabras
No los traduzcas a lenguaje técnico.
Anotá exactamente cómo los explican ellos.
Ese es el lenguaje que después querés usar en tu contenido.
3. Objeciones antes de avanzar
“No sé si esto funcionaría con mi equipo.”
“Ahora mismo no tengo tiempo.”
“Ya intentamos algo parecido.”
Cada objeción es una oportunidad para escribir un post que la resuelva antes de una futura llamada.
4. Decisiones que les cuesta tomar
Contratar.
Delegar.
Cambiar un proceso.
Subir precios.
Reestructurar un equipo.
Ahí también hay contenido.
Si de cada una de esas 10 reuniones sacás solamente 3 ideas, terminás con 30 publicaciones.
Pero hay algo todavía más importante:
No son 30 ideas inventadas por ChatGPT.
Son 30 temas que sabés que preocupan a las personas que podrían contratarte.
Y esa es una diferencia enorme.
Porque el mejor contenido suele estar escondido en las conversaciones que ya estás teniendo.
Si querés que revisemos cómo convertir tu experiencia, tus conversaciones y tu conocimiento en un sistema de contenido que atraiga potenciales clientes:
