Podés conseguir reuniones desde LinkedIn de varias formas.
Con contenido.
Con prospección.
Con gente que entra a tu perfil.
Con alguien que te viene leyendo hace semanas.
Pero para mí lo interesante empieza cuando todo eso deja de funcionar por separado.
Porque por ejemplo si le escribís en frío a un director.
Probablemente antes de responderte entre a tu perfil.
Y ahí puede pasar que vea qué hacés, lea un par de posts, encuentre algún caso tuyo y entienda rápido si vale la pena seguir la conversación.
Entonces ese mensaje que parecía “en frío” ya no está tan frío.
Y lo mismo al revés.
Alguien puede leer un post tuyo hoy, no hacer absolutamente nada, aceptar tu conexión dentro de dos semanas y recién responderte un mensaje un mes después.
Por eso me gusta pensar LinkedIn como un ecosistema.
Perfil, contenido y conversaciones haciendo cada uno una parte del trabajo.
Grabé un video explicando cómo conecto esas 3 piezas para generar reuniones sin depender solamente de publicar y esperar que alguien te escriba.
