La mayoría ya está usando IA para crear contenido.

Y se nota. Mucho.

Le piden que escriba el post completo.
Le dan un tema genérico.
Publican lo que sale.

Y después pasa lo obvio:

No conecta.
No destaca.
No convierte.

Y la reacción es siempre la misma:

“LinkedIn no funciona.”
“Mi nicho está saturado.”
“El algoritmo no me muestra.”

Pero el problema no es ese.

Es que están delegando algo que no deberían delegar: su criterio.

Porque la IA puede escribir.
Pero no puede pensar como vos.

No sabe lo que viviste.
No sabe qué viste en clientes.
No sabe qué opinás de verdad.

Por eso el contenido sale “correcto” pero vacío.

Ahora, usada bien, es lo contrario: no reemplaza tu voz, la amplifica.

Así es exactamente cómo la uso yo:

1. Claude para analizar referentes

Le paso perfiles de referentes de mi sector.

Y le pido que me diga:

• qué estructuras repiten
• cómo construyen sus ganchos
• qué patrones hay detrás de sus posts

Para entender la receta del contenido exitoso y adaptarla a mi estrategia.

2. ChatGPT para generar ideas

No le pido posts.

Le doy contexto real: un cliente, una situación, algo que observé.

Y le pregunto: ¿Desde qué ángulos podría contar esto?”

Eso me obliga a pensar mejor.

La IA abre posibilidades.
Pero yo elijo qué tiene sentido.

3. ChatGPT para estructurar

Primero escribo yo.

Mal, desordenado, crudo.
No importa.

Después se lo paso.

Y le pido que:

• ordene ideas
• elimine fricción
• mejore claridad
• refuerce el cierre

No le pido que cambie mi voz.
Le pido que la haga más clara.

La diferencia entre usar IA bien y usarla mal es una sola:

¿la estás usando para evitar pensar… o para pensar mejor?

Si la usás para reemplazarte, tu contenido va a sonar como todos.
Si la usás para potenciarte, tu contenido va a diferenciarte.

Y hoy en LinkedIn… eso es todo.

¿Cómo usás vos la IA para crear contenido? Respondé este mail, me da curiosidad.

Keep Reading