Ni te van a comentar.
Ni van a publicar 3 veces por semana.

Y aun así pueden estar viendo todo.

A un cliente mío le pasó que un dueño de pyme le escribió directamente interesado en trabajar con él.

Prácticamente listo para comprar.

Lo curioso es que antes de ese mensaje no le había dado like a ninguna publicación.

No comentaba.
No había dejado ninguna señal pública de que lo estaba siguiendo.

Pero estaba mirando.

Y esto es importante porque muchas veces evaluamos si nuestro cliente “está en LinkedIn” mirando únicamente lo que hace públicamente.

Si publica.
Si comenta.
Si deja likes.

Pero un CEO, un director o un dueño de empresa puede usar LinkedIn de otra forma.

Puede leer publicaciones sin interactuar.
Puede revisar tu perfil antes de responderte.
Puede buscar quién sos antes de aceptar una reunión.
Puede seguir viendo tu contenido durante semanas sin que vos te enteres.

Por eso yo no usaría la actividad pública como única señal para decidir si tu cliente está o no en LinkedIn.

Si vendés B2B, no necesitás que tu comprador publique.

Necesitás que pueda encontrarte, investigarte y entender qué hacés.

Y cuando llegue el momento, que ya tenga suficiente contexto como para escribirte.

A este dueño de pyme no lo vimos venir por los likes.
Apareció directamente cuando estuvo listo para avanzar.