Entrá a tu LinkedIn.
Mirá tus últimos 10 posts.
Y respondé esto:
¿Cuántos hablan de problemas por los que alguien pagaría por resolver?
Porque a veces el contenido está bien escrito.
Tiene likes.
Tiene comentarios.
Incluso puede traer seguidores.
Pero habla de cosas demasiado amplias:
liderazgo
mentalidad
productividad
estrategia
Temas interesantes, sí.
Pero eso no significa que alguien termine pensando:
“Esto me está pasando a mí y necesito solucionarlo.”
Siendo por ejemplo un consultor de liderazgo.
No es lo mismo publicar sobre:
“5 características de un buen líder”
que hablar de:
“Qué pasa cuando promovés a tu mejor técnico a gerente y 6 meses después todas las decisiones siguen llegando a vos.”
En los dos casos hablás de liderazgo.
Pero solo uno pone al potencial cliente frente a una situación concreta que podría querer resolver.
Y para mí ahí está una de las diferencias más grandes entre crear contenido para conseguir alcance y crear contenido para generar negocio.
Así que haría el ejercicio.
Tus últimos 10 posts.
¿Cuántos describen problemas, situaciones, errores o decisiones que realmente tienen un costo para tu cliente?
Si la respuesta es 1 o 2... probablemente ya encontraste algo para corregir esta semana.
